Acerca del taco

Comer un taco parece sencillo, sin embargo, hasta "agarrar la tortilla" tiene su ciencia. Jesús Flores y Escalante, en su libro de "Brevisima Historia de la Comida Mexicana", resume las reglas para poder disfrutar de un buen taco: ​ Elaborar o recibir el taco. Tomarlo con los dedos pulgar y meñique abajo y anular e índice arriba para que no se desdoble o vacíe. 

 Realizar con el cuerpo un movimiento giratorio de 45 grados para evitar que se manche la ropa , si se lleva corbata se recomienda guardarla en la abertura de la camisa.  Saber balancear el cuerpo perfectamente para sostener con el brazo izquierdo, ya sea el plato o la bebida.

 Conocer al dedillo los nombres y acotaciones de cada forma y estilo de taco para no incurrir en contradicciones con el taquero.  Estar pendiente de pedir los tacos que siguen para no "perder el ritmo". Llevar bien la cuenta de tacos consumidos para avisar al final al taquero. Ahora sí, siga las reglas, y disfrute de ésta delicia popular.

La primera taquiza. HISTORIA

Fueron los conquistadores, los que realizaron la primera taquiza de la que el Nuevo Mundo tenga memoria. Bernal Díaz del Castillo consigna la realización de un gran banquete que Hernán Cortés ofreció a sus capitanes. En Coyoacán, se frieron varios cerdos traídos de Cuba. Las carnitas fueron acompañadas de las hoy infaltables tortillas mexicanas.

Siendo su corazón la tortilla, el taco es figura principal de una tierra distinguida por la cultura del maíz. Su sencillez, originalidad y fácil manejo convierten al taco en indispensable alimento en la dieta del mexicano.

En su “Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España”, Bernal Díaz del Castillo relata la fastuosidad del mercado de Tlatelolco. Entre la variedad de productos alimenticios destacaba, desde luego, la tortilla. El taco, es este sentido era elemento de la dieta diaria de gobernantes y plebeyos. Un legado de alimentación prehispánica que ha permanecido hasta nuestros días y que no sólo es de gran valor en la dieta del mexicano sino que asombra y agrada a paladares extranjeros.